Responsabilidad del propietario,
Tras una década y media dedicada en pleno a la educación, adiestramiento y terapia del comportamiento canino puedo decir que son pocos los propietarios que son conscientes de sus responsabilidades con respecto al perro.
Como digo son casi todos los propietarios que, cuando me exponen sus problemas con su perro me dicen: “le llamo y no viene” “no me hace caso” “todavía no hace pis en la calle” “hace lo que quiere”…
Es aquí cuando aplico el principio que aprendemos en psicología (humana) “hablamos tal cual pensamos” aplico este procedimiento para captar cual es la postura que el propietario adopta con respecto a su perro, la cual en la mayoría de las ocasiones es equivocada.
Si analizamos las oraciones anteriores vemos que el sujeto de dichas oraciones (en este caso elíptico) es decir, quien realiza la acción y por tanto el responsable de las mismas es “el perro”, de este modo, pasando dicha responsabilidad al perro, el propietario queda tranquilo consigo mismo eludiendo su responsabilidad.
Mi primer paso en estos casos es concienciar al propietario de “su responsabilidad”, pues el planteamiento correcto dista mucho del reflejado, las oraciones correctas serían:
“no consigo que venga cuando le llamo”,”no se que hacer para que me haga caso”, “no he conseguido que haga el pis en la calle” “hace todo lo que le permito”… aquí se puede observar el cambio del sujeto, pues en estas ocasiones tanto el sujeto como el responsable de las mismas es el propietario.
De este modo el hecho es el mismo, pero el primer planteamiento genera un comportamiento de conformidad del propietario consigo mismo y su comportamiento y de disconformidad con el perro y sus actos, por el contrario, en el segundo caso el propietario se conciencia de su responsabilidad.
De este modo el propietario:
-No elude su esfuerzo sino que lo multiplica.
-No tiraniza su relación con el perro, tachándole de torpe, de falta de voluntad, de mala fe… sino que acepta la falta de conocimientos, de esfuerzo y de tiempo que no aplica a su pupilo.
- Acepta su papel de tutor y maestro del perro
Solamente el propietario que acepte que todo lo que su perro haga (bueno o malo) es responsabilidad suya será capaz de obtener el éxito sin deteriorar la relación con su perro.
David Borjabad
Director Técnico
Centro Canino Rukuba |